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Sensei Akamine nació en la ciudad de Naha, Okinawa, el 14 de mayo de 1920. inicia su aprendizaje de las artes marciales a muy temprana edad, bajo la tutoría de su abuelo.

Aunque la familia Akamine era descendiente directa de samuráis,  Sensei Akamine fue el único de los hermanos que se entrenó en las artes marciales.1 Después de las enseñanzas de su abuelo, practicó el estilo Shorin-ryu, con los siguientes profesores: Chomo Hanashiro (1869-1945), Kentsu Yabu (1866-1937) y Chotoku Kyan (1870-1945).

Más adelante, comenzó a aprender el estilo Goju-ryu creado por el maestro Chojun Miyagi (1888-1953), con el maestro Seiko Higa (1898-1966) asistente del maestro Miyagi y con uno de sus principales alumnos, Kanki Izumigawa (1908-1969), quien se transformó en su segundo maestro de Goju-ryu.


A los 16 años recibió el grado de 1er Dan; a los 18 años el de 2º Dan y a los 22 años fue honrado con el 4º Dan, de manos de su maestro, Seiko Higa.

Sin embargo su búsqueda no se detuvo allí. Comenzó a observar otros estilos, tales como: Uechi-ryu del maestro Kanbun Uechi (1877-1948), de donde incorporó el kata  Kansha o Kanshiwa.

El Sensei Akamine, también compartió experiencias y conocimientos con el maestro Seitoku Higa (1921) -creador de la escuela Bugeikan- y con el maestro Seiken Shukumine (1925-2002) -Gensei-ryu Karate-do y creador del Taido-jutsu-, ambos maestros fueron los últimos alumnos del maestro Soko Kishimoto (1866-1945), quien tuvo solamente nueve alumnos. Lo anterior puede ser demostrado por el hecho de que el Sensei Akamine haya incorporado en su propia escuela (Ken-Shin-Kan), katas que se practican en la Bugeikan, tales como Ryufa o Rufua; Seisan o Sesan (este Último muy diferente del que enseño Chojun Miyagi) y Ken-Shin-ryu (el cual era conocido originalmente, con el nombre de Kusanku de Takemura). Además, el contacto que el Sensei Akamine estableció con los Senseis, Seitoku Higa y Seiken Shukumine, se refleja también, en el desarrollo en que derivó su entrenamiento, pues, incorporó a su Karate Goju-ryu, las técnicas de Nage-waza (derribamientos), las técnicas de Tobi-geri (patadas voladoras) y las combinaciones de patadas, muy propias del Karate Gensei ryu y del Taido-jutsu.

Además de su entrenamiento en Karate, el Sensei Akamine aprendió también el arte del Kobudo (formas marciales antiguas que enseñaban el manejo de diversos tipos de armas de origen chino, tales como: Bó, Sai, Nunchaku, Tonfa, Kama, Nunte, Suruchin, etc.), con todos los profesores que lo formaron como artista marcial. No obstante, la enseñanza más especializada la recibió del maestro de Kobudo, Shinko Matayoshi (1888-1947), quien acostumbraba a enseñar en el dojo del maestro Chojun Miyagi. Más tarde, su hijo, Shimpo Matayoshi, enseñaría en el dojo del maestro Seiko Higa. También, durante su estadía en Japón, aprendió algunas artes del Budo japonés, tales como: Kenjutsu; Kendo; Iaido; Judo (del cual incorporó algunos lanzamientos para complementar las técnicas de su Karate) y, Jiu-jitsu (técnicas que son características del Goju-ryu Ken-Shin-Kan).

 En adición a lo anterior, hay que mencionar también, que el Sensei Akamine viajo varias veces a China, particularmente a la provincia de Fukien o Fujian, ya que, él consideraba que en esa zona se había desarrollado el mejor Kempo de China. Allí, el Sensei Akamine, aprendió algunas formas del Kempo, que luego le inspirarían en la creación de su propio estilo de Karate. Además, aprendió algunos aspectos tales como la herboristería (tratamiento con hierbas medicinales) y Tui-na (técnica de curación utilizando las presiones con las manos, dedos, masajes y estiramientos de los músculos).

Poco antes de la Segunda Guerra Mundial, el Sensei Akamine viaja a Tokio, para radicarse y enseñar artes marciales. Allí, asiste a la universidad para tomar cursos de Anatomía y Fisiología, incentivado por el noble propósito de aprender técnicas de medicina alternativa, tales como: Shiatsu (presiones con los dedos), Do-in (guiar y absorber el Ki) y Kuatsu (técnicas de reanimación y de rehabilitación). Paralelamente, abre su dojo y le denomina Shikan-kan (Escuela de los hombres superiores), y a su estilo Shikan-ryu. Y, del nombre que le dio a su escuela y a su estilo, surgió su sobrenombre de Shikan Akamine, con el cual se hizo muy conocido en Tokio y en el país que lo acogería más adelante, Brasil.

El Sensei Akamine hablaba con mucho cariño de algunos amigos que había dejado en Tokio. Y, entre ellos podemos mencionar a Seiken Shukumine (Taido Kyokai), a Hideo Tsuchiya (Shudokan), a Hiroshi Kinjo (Jukendo), y a Kanki Izumigawa (su profesor de Goju- ryu).

En octubre de 1950, el Sensei Akamine participó en una demostración de Karate-do, en Tokio, Japón, organizada por la Nipón TV, con la cual se marcó la reactivación de la Butokukai (Asociación de las virtudes marciales japonesas), que había estado en receso, durante y después de la Segunda Guerra Mundial.

En 1957, el Sensei Akamine emigró a Brasil, para buscar mejores horizontes para su familia y para difundir las artes marciales. Allí, se estableció en San Pablo, en donde llegaría a tener un dojo con más de 1.000 alumnos (1964), y que en ese entonces se denominó, Asociación brasileña de Karate-do (ABK). Más tarde, la mencionada asociación fracasó y el Sensei Akamine creó una nueva escuela, la Ken-Shin-Kan (1968). En ese mismo año, Roberto Fernández de la Reguera, viajó desde Chile con el propósito de invitar al Sensei Akamine para visitar Chile y para instaurar su Escuela. El Sensei Akamine, permaneció un mes en Santiago de Chile (1969), enseñando intensivamente a quienes en adelante serían sus representantes en Chile, los hermanos Roberto y Raúl Fernández de la Reguera.

Anteriormente, en 1966, el Sensei había viajado a Montevideo, Uruguay, para establecer allí otra filial internacional y que había quedado a cargo de Juan Carlos Rius.

El maestro Akamine dedicó casi toda su vida a la práctica de las artes marciales; sin embargo, dedicó también dos tercios de ella al estudio de la numerología, llegando a través de ésta, a establecer conclusiones muy importantes, con respecto a la influencia que los nombres producen en la vida de las personas, y también, a la influencia que los números producen en los lugares donde vivimos. Con respecto a lo anterior, es interesante señalar, que el maestro Akamine recibió el 8vo. Dan de la Butokukai de Japón (Asociación de las virtudes marciales japonesas) y aunque fue requerido en varias oportunidades por la Federación Japonesa de Karate-do, para recibir el noveno y el décimo Dan, nunca aceptó un nuevo grado, pues, en su opinión, los números 9 y 10 no eran buenos...

El maestro Akamine falleció el 18 de julio de 1995, cuando recién había cumplido los 75 años de edad. "Sobre su cama, yacían algunos objetos que le habían dado un gran significado a su vida, su cinturón de Karate, su katana y su libro de los números..."

(Extracto de articulo publicado en la revista “Historia y Filosofía del Ken Shin Kan”escrito por Sensei Roberto Fernández de la Reguera)

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